Catálogo / Editorial Periférica / Pequeños tratados

Todo lo que quería decir sobre Gustave Flaubert

Maupassant, Guy De
traducción: Manuel Arranz
editorial: Periférica
colección: Pequeños tratados
14 €

Páginas:
136
Formato:
17 x 12 cm
Primera edición:
2009
Idioma:
SPA
Idioma original:
FRE

Gustave Flaubert se encargaría de dirigir los primeros pasos en la literatura de Guy de Maupassant, y sabemos por la correspondencia entre ambos que el discípulo obedecía sin titubear todas las indicaciones del maestro. Posteriormente, será Maupassant quien escriba algunos de los textos más lúcidos que existen sobre la obra de Flaubert y sobre su personalidad. Precisamente los que recogemos en esta edición, donde se reproducen ideas, citas y juicios del autor de Madame Bovary sabiamente entremezclados con anécdotas y recuerdos.

Los ensayos reunidos en Todo lo que quería decir sobre Gustave Flaubert tienen, además del mérito de ser de los primeros en dar cuenta de la novedad y trascendencia del método y la concepción de la novela de éste, tan contrario a todo lo que estaba en boga por entonces, el de no someter su obra a ninguna teoría literaria preconcebida. Como un verdadero médium, Maupassant deja en todo momento que su maestro, y también amigo, se exprese a través de él.

Los ensayos de Maupassant sobre su maestro Flaubert son un prodigio de fineza. Paul Morand

Ojalá todos los escritores tuviéramos a un lector como Maupassant lo es de Flaubert. Georges Simenon



 

Maupassant, Guy De

Guy de Maupassant nació en 1850. Según unos, en Fécamp; según otros, en el castillo de Miromesnil, en Tourville-sur-Arques. A los diecisiete años conoció a Flaubert, quien le presentó a algunos de los escritores más importantes de la época, entre ellos Émile Zola, que publicaría uno de sus primeros y más famosos relatos, «Bola de sebo» (1880), en la antología-manifiesto del naturalismo, Las veladas de Médan. Aunque sus novelas alcanzaron pronto gran notoriedad, serían sus cuentos, muchos de ellos magistrales, los que le convertirían en uno de los autores fundamentales del XIX, a la altura de otros maestros del relato como Edgard Allan Poe o Antón Chéjov, dos autores citados precisamente por Julien Gracq para explicar el «acertado ensamblaje entre realismo y horror» que supone la narrativa breve de Maupassant, «un autor entre dos polos nerviosos», como lo definiera también Ramón Gómez de la Serna. De hecho, sus «ataques de nervios» lo llevarían a intentar suicidarse en varias ocasiones y a ser internado en una clínica, para morir, al fin, «loco, o medio loco», según escribieron los diarios de su época, en 1893.

Entre las novelas de Maupassant podemos citar: Una vida (1883), Bel Ami (1885), Pierre y Jean (1888)... Y entre sus muchos cuentos: «Claro de luna», «La dote», «La mano izquierda», «La belleza inútil»…




0comentarios


moderado a priori

Este foro está moderado a priori: tu contribución no aparecerá hasta haber sido validada por la administración del sitio.

  • (Para crear párrafos, deja líneas vacías.)

¿Quién eres? (opcional)
  • [Conectarse]