La polilla y la herrumbre , novela nunca antes traducida al castellano y publicada en 1912, trata sobre la verdad y sus consecuencias, o, mejor dicho, sobre la responsabilidad de la verdad. Y también, como escribiera Cyril Connolly, «sobre el dinero y la estupidez». Diálogos a lo Austen; citas no tan encubiertas a Henry James, amigo de la autora, la inglesa Mary Cholmondeley; shakespearianos pasajes de enredo y falso desdén; y mucha ironía, hasta llegar a la sátira en lo referente al amor y la posición social. Todo ello contado con un interesante distanciamiento, que logra, aquí y allá, sutiles momentos de humor. Dos parejas de enamorados, un hermano vividor y caradura, un par de madres sin escrúpulos, y, por qué no, algo de bondad y sentido común. Éstos son algunos de los atractivos «ingredientes» de este libro.
Me preguntaba a menudo sobre la verdad del amor, y durante algún tiempo estuve obsesionada con ser como las dos protagonistas de “La polilla y la herrumbre”, la novela de Cholmondeley: unas veces Janet, otras Anne; unas veces ingenua pero honesta, otras llena de generosidad, fortaleza y claridad. Jean Rhys
Mary Cholmondeley (1859-1925) nació y murió en Hodnet, Inglaterra, en el seno de una familia ligada al mundillo literario de su época. Es una de las autoras más representativas del movimiento feminista «New Woman», muy importante también para la literatura de finales del XIX y comienzos del xx. Fue amiga de Henry James, quien admiró sus narraciones, resueltas casi siempre, en palabras de éste, con «un magnífico efecto final, nítido como un disparo». Una parte destacable de la obra de Cholmondeley, y con muchos seguidores, fueron sus relatos de corte fantástico, a veces incluso gótico. Sus primeros libros, Her Evil Genius (1886), The Danvers Jawels (1896), Let Loose (1890) o Diana Tempest (1893), alcanzaron buenas críticas y cierta resonancia entre los lectores, pero sería Red Pottage (1899) su novela famosa. Posteriormente, daría a la imprenta obras como Prisioners (1906), The Lowest Rung (1908), La polilla y la herrumbre (1912) o After All (1913). En 1917 apareció su interesantísima autobiografía, Under one roof.
Mary Cholmondeley escribió cinco versiones de Un inconveniente, pues siempre lo consideró uno de sus textos esenciales (por distintas razones), y aunque pronto se hizo muy popular la edición de John Murray (Londres, 1902), siguió reescribiendo esta nouvelle, con diferentes enmiendas, hasta el día de su muerte. «Hay muchas vidas conocidas encerradas en estas pocas palabras, y deben ser muy exactas», declaró ella misma en 1920.